Vivir en ciudades grandes como la Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey implica tiempos de traslado significativos. Si sumamos las horas sentados en la oficina o en el home office, el resultado es un cuerpo rígido y adormecido.
No necesitas comprometerte con sesiones exhaustivas de entrenamiento si tu ritmo actual no te lo permite. El concepto de "movimiento ligero" se trata de encontrar ventanas de oportunidad para despabilar el cuerpo durante tus actividades regulares.
Adaptando el trayecto a tu favor
El transporte público puede ser cansado, pero caminar hacia él es una excelente oportunidad. Si usas el Metro o el camión, intentar bajarte una parada antes o caminar por una ruta ligeramente más larga hacia la oficina suma pasos valiosos en tu día. En esos minutos, además de mover las piernas, el aire (aunque sea urbano) y el cambio de escenario ayudan a despejar la cabeza de las presiones matutinas.